Investigadores del Florida Institute of Technology estudiaron los efectos de la curcumina, el pigmento de la cúrcuma, sobre el daño vascular causado por la diabetes tipo 1 en ratas. El estudio se presentó en el American Physiology Summit 2026 en Minneapolis y demostró que la curcumina preserva la estructura y función de la aorta, mejorando la salud vascular. En EE. UU. aproximadamente 2 millones de personas viven con diabetes tipo 1, y las complicaciones cardiovasculares son una preocupación a largo plazo.
En el experimento, a ratas con diabetes tipo 1 se les administró curcumina durante un mes y se compararon con ratas diabéticas que no recibieron el compuesto. Los vasos de los animales tratados mostraron una apariencia más similar a la de ratas no diabéticas; la inflamación disminuyó, la actividad del calcio volvió a la normalidad y el equilibrio de la proteína de choque térmico 70, alterado por la diabetes, se restableció. Estos hallazgos sugieren que la curcumina podría actuar sobre múltiples vías del daño vascular inducido por la diabetes.
Dado que los resultados provienen de ratas, no pueden aplicarse directamente a humanos; se requieren ensayos clínicos para determinar la dosis eficaz, la seguridad y las posibles interacciones con medicamentos existentes. Los investigadores enfatizan que recomendar suplementos de cúrcuma o curcumina no es suficiente para convertir estos resultados en un tratamiento.
