El eclipse solar total esperado el 12 de agosto de 2026 pasará muy cerca del Polo Norte, lo que hace que en los mapas planos parezca que la sombra se mueve en dirección contraria. En realidad, la sombra de la Luna se mueve en la misma dirección que la rotación de la Tierra, de oeste a este; sin embargo, al pasar cerca del Polo Norte, las proyecciones como la de Mercator distorsionan la ruta, creando una apariencia de movimiento hacia atrás entre el punto de inicio y el de finalización. Así, los observadores perciben que la sombra viaja desde el norte de Siberia hasta el este de Groenlandia.

Los expertos del Scientific Visualization Studio de la NASA explican que esta apariencia se debe a la combinación del eje inclinado de la Tierra y el plano orbital de la Luna, que afecta el componente norte-sur. Este componente anula efectivamente el movimiento hacia el este de la primera mitad de la sombra, haciendo que trace una amplia curva sobre el Ártico. El ancho de las partes umbra y penumbra de la sombra depende de la distancia Luna-Tierra, mientras que su velocidad está relacionada con la velocidad orbital de la Luna, la rotación de la Tierra y la geometría.

La seguridad es crucial para los observadores; en las zonas donde se verá un eclipse parcial, es obligatorio usar gafas certificadas para eclipses solares o filtros solares en telescopios. Mirar directamente al Sol es peligroso, excepto durante el momento del eclipse total.