El ejército de EE. UU. probó un camión autónomo Ford F-250 el 18 de agosto en un ejercicio de tiro real en Fort Bragg, como parte del proyecto Sandhills 2.0. El vehículo estaba equipado con un cañón desarrollado por la empresa 9 Mothers, llamado Edda, que puede desactivar drones a una distancia de 10-100 metros.

El cañón utiliza sensores acústicos para detectar el dron y luego un sistema de seguimiento visual para bloquear el objetivo, lo que lo hace menos visible para los sistemas de detección de drones enemigos. La plataforma de 23 kg puede moverse 5 grados en 15 ms, lo que proporciona una precisión de 1,5 minutos de arco.

La fuente no proporcionó datos de rendimiento sobre la cantidad de drones que el sistema puede destruir en un solo disparo, la velocidad máxima de los drones o la cantidad de objetivos que puede responder por minuto. Esta falta de información hace que sea difícil evaluar completamente la efectividad del sistema en el campo.