El satélite SMILE (Solar wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer), desarrollado conjuntamente por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Científica de China, logró capturar por primera vez la órbita completa de las auroras que envuelve los polos magnéticos de la Tierra, tras casi 20 años de búsqueda. Este logro, que se produce después de la misión Polar de la NASA, fue posible gracias a la cámara de ultravioleta lejana (UVI) del satélite, que permitió registrar de forma continua durante 45 horas, tanto durante el día como la noche, en bandas de radiación ultravioleta y X.