Los casos de sarampión en EE.UU. han alcanzado niveles no vistos en 30 años. El estado de eliminación, obtenido en 2000, se define por la interrupción de la transmisión local del virus durante más de 12 meses. Sin embargo, según los datos más recientes, la mayoría de los casos reportados ahora son de origen local. Esta situación se concentra en regiones donde la inmunidad comunitaria ha caído por debajo del umbral del 95%.
La disminución en la cobertura de vacunación, especialmente entre niños en edad escolar, no solo se observa en el promedio nacional, sino también de forma geográfica concentrada. En muchos condados, las tasas de vacunación han caído por debajo de niveles críticos, facilitando la propagación rápida del virus. Las instituciones de salud pública han comenzado a perder capacidad para rastrear e intervenir en los brotes.
La propagación de desinformación en redes sociales y las políticas estatales que amplían las exenciones a las vacunas han complicado aún más la situación. Los expertos enfatizan que para recuperar el estado de eliminación es necesario aumentar la cobertura de vacunación, fortalecer el financiamiento de la salud pública y establecer sistemas de monitoreo continuo a nivel local.
