El episodio inicial de la cuarta temporada de Star Trek: Strange New Worlds comienza con la tripulación del USS Enterprise viajando 65 millones de años al pasado. Allí se revela que el planeta es en realidad la Tierra en el pasado, y la aventura comienza cuando la tripulación desciende a un bosque habitado por dinosaurios para reparar un fallo de iridio. En ese período, Marte posee una estructura geológica activa y alberga una civilización avanzada.

Los marcianos están en conflicto con una especie arácnida del espacio llamada Dol'Drm. Esta especie habita un sistema que, en lugar del cinturón de asteroides, contiene un inesperado quinto planeta. En lugar de intervenir, el comandante marciano utiliza un arma de antimateria para destruir el planeta, lo que provoca la formación del cinturón de asteroides y el enfriamiento de Marte. Este evento también desencadena el impacto del meteorito Chicxulub en la Tierra.

El capitán Pike percibe que estos cambios amenazan la existencia humana y, tomando una decisión fuera de reglamento, autoriza el uso del arma. Esto sugiere que el Enterprise está obligado a participar en este evento del pasado como causa necesaria de la existencia humana. La base científica de este acontecimiento se basa en una hipótesis propuesta en el siglo XIX, pero rechazada en la actualidad.