El gobierno de Inglaterra ha cortado la financiación del famoso radiotelescopio Lovell. El telescopio, que ha ayudado a explorar el espacio desde 1957, enfrenta el riesgo de quedar inoperativo después de 2028. Con un reflector parabólico de 76 metros de ancho, el telescopio es un símbolo local y forma parte de una red de siete radiotelescopios llamada e-Merlin.
El telescopio Lovell ha desempeñado un papel importante en la historia de la radioastronomía. Desde el seguimiento del primer satélite artificial hasta la obtención de las primeras imágenes de la superficie de la Luna, el telescopio ha sido crucial en la investigación espacial. Sin embargo, la decisión de UKRI de cortar la financiación pone en peligro el futuro del telescopio.
La Universidad de Manchester está buscando fuentes alternativas de financiación entre empresas, el gobierno o organizaciones benéficas para mantener el telescopio. Sin embargo, si no se encuentran estos recursos, el telescopio podría dejar de ser un centro activo de radioastronomía a finales de marzo de 2028.
