El juego, publicado por la asociación brasileña APOTI (Associação Povos da Terra) y basado en 14 años de trabajo de campo del científico social Guilherme Meneses, adapta siete historias legendarias narradas por chamanes Huni Kuin. El núcleo del equipo de desarrollo lo forman 5-6 personas, con un total de unas 15; las voces de los personajes fueron grabadas por los propios habitantes de la aldea en lengua Huni Kuin (hãtxa kuin) y las traducciones las realizaron docentes locales.