El lanzamiento de Artemis II realizada en abril generó dos agujeros electromagnéticos de 5.000 km de diámetro en la ionosfera mediante el poder del cohete Space Launch System (SLS).

Investigadores de la Universidad Nacional Cheng Kung de Taiwán, publicaron en una edición anticipada de Geophysical Research Letters que este fenómeno provocó errores de hasta metros en los señales GPS.

El efecto causado por el SLS fue diez veces más intenso que el registrado en los ensayos del cohete SpaceX Starship.