The Legend of Zelda: Ocarina of Time, desarrollado para Nintendo 64, se planificó originalmente como un juego basado en un 'hub' que giraba en torno al Castillo de Ganondorf, con una estructura similar a la del Castillo de Peach en Super Mario 64.
En una entrevista de la serie Iwata Asks, Shigeru Miyamoto confesó que, debido a las limitaciones técnicas, pensaron que el juego transcurriría dentro de un solo edificio, y que su prioridad era adaptar a Link al 3D.
El equipo de desarrollo personalizó tan profundamente el motor gráfico de la consola (el motor de Super Mario 64) que, tras seis meses de trabajo en el motor, se hizo posible crear un vasto mundo abierto dentro de los límites de memoria.
