Los investigadores de la Universidad de Maryland desarrollaron un nuevo antídoto al combinar las proteínas protectoras de la propia sangre de las serpientes. Las mezclas de proteínas obtenidas en los experimentos de laboratorio resultaron ser aproximadamente diez veces más efectivas que el antiveneno de rattlesnake derivado de ovejas actualmente disponible y neutralizaron completamente el efecto letal de diversos venenos de víbora. El estudio, dirigido por Sean B. Carroll, se llevó a cabo y se publicó el 29 de julio de 2026 en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los antivenenos actuales se producen inyectando veneno a grandes animales; este proceso es costoso, complejo y la calidad del producto puede variar, además puede provocar reacciones inmunes graves.

Los investigadores estudiaron las proteínas FETUA presentes en el suero de la serpiente de cascabel western diamondback; por sí solas cada una brinda una protección limitada, pero la combinación de varias de ellas aumenta significativamente la neutralización del veneno. Sin embargo, debido a la diversidad de aproximadamente 100 proteínas toxicas en el veneno, determinar la mezcla óptima resulta difícil.

La investigación se centra actualmente en la familia de toxinas metaloproteasas; se están desarrollando inhibidores para otras grandes familias de toxinas del veneno. Carroll prevé que el primer uso de este antídoto basado en ello sea veterinario y posteriormente podría utilizarse en el tratamiento de envenenamientos en humanos.