Detrás de la pared norte de la tumba de Tutankamón (KV62) en el Valle de los Reyes de Egipto, se ha detectado un pasadizo de dos metros de ancho relleno de escombros y zonas de alta densidad perpendiculares a la pared. El estudio, publicado en la revista Nature, combina radar de penetración terrestre realizado desde el interior de la tumba con mediciones de gravedad en la zona circundante; los escaneos anteriores buscaban una cámara vacía y podrían haber pasado por alto esta estructura rellena.