Una investigación realizada en la Universidad de Purdue mostró que el agua carbonatada sin azúcar reduce menos el pH bucal que el refresco azucarado. Los investigadores señalaron que cuando el pH bucal cae por debajo de 5,5, puede comenzar la erosión del esmalte. Mientras que el refresco azucarado reduce el pH bucal por debajo de 5,5, erosionando el esmalte dental, el agua carbonatada sin azúcar mostró este efecto en menor medida.
Los investigadores compararon refresco azucarado, agua carbonatada normal, agua carbonatada enriquecida con calcio y agua pura en 20 adultos. Cada participante bebió las cuatro diferentes bebidas, lo que redujo el impacto de las diferencias individuales en los resultados. El refresco azucarado fue identificado como la bebida que más redujo el pH bucal. El agua carbonatada sin azúcar causó una disminución a corto plazo del pH, pero el nivel de pH volvió a acercarse a los valores normales en 20 minutos.
El resultado de la investigación sugiere que el consumo de agua carbonatada sin azúcar en lugar de refrescos azucarados podría reducir el riesgo de erosión del esmalte dental. Sin embargo, los investigadores destacaron que la frecuencia de consumo, la duración de la exposición de los dientes y el contenido de azúcar de la bebida también pueden afectar el riesgo de erosión.
