Mission Robotic Vehicle es una nave espacial equipada con dos brazos robóticos flexibles que busca redefinir el servicio de satélites en el espacio. Tras su lanzamiento, alcanzará una órbita circular a 36.000 kilómetros de altura en aproximadamente un año, utilizando tres pequeños módulos de propulsión. A esta altitud, se moverá en la misma órbita que muchos satélites utilizados para comunicaciones, alerta temprana y vigilancia.

Este satélite podrá capturar otros satélites por sí solo y realizar tareas como reabastecerlos de combustible, reorientarlos o repararlos. Esta capacidad podría aumentar la sostenibilidad de los sistemas satelitales de larga duración y ofrecer una solución potencial al problema de la basura espacial.

China ha probado tecnologías similares desde 2016 y logró en 2025 reabastecer un satélite con combustible. Sin embargo, el MRV destaca como el primer servicio espacial diseñado específicamente para estas misiones con fines claramente civiles y militares.