El rover Perseverance de la NASA descubrió rocas estratificadas de 75 metros de grosor en el borde oeste del cráter Jezero. Esta formación, denominada por los científicos como "miembro Broom Point", data de hace 3.900 millones de años. Las rocas contienen espacios vacíos formados por burbujas de gas y pequeñas esferas de vidrio oscuro originadas por volcanes o colisiones de alta energía. Estos hallazgos indican que la región experimentó colisiones de asteroides repetidas.
La inclinación de las capas de roca en ángulos rectos (más de 80 grados) sugiere que el cráter Jezero conserva rastros de colisiones anteriores a su formación. Los científicos creen que estas capas se formaron por la acumulación de restos de colisiones procedentes de diferentes distancias. Algunas capas podrían haberse formado por la interacción del magma con el agua o el hielo, lo que habría generado depósitos rápidos.
Los investigadores sitúan la formación de estas estructuras en una secuencia que incluye la creación de la cuenca Isidis, de 1.900 km de diámetro, y posteriormente la formación del cráter Jezero. Dado que Marte no tiene tectónica de placas, estos antiguos registros geológicos se han conservado y ofrecen una ventana única a un período que se ha perdido en la Tierra.
