El satélite NISAR, desarrollado conjuntamente por la NASA y la ISRO, observó desde el espacio la erupción del volcán Krasheninnikov, en la península rusa de Kamchatka, que rompió un silencio de casi cinco siglos. Tras el terremoto submarino de magnitud 8,8 del 30 de julio de 2025, el cráter norte entró en actividad y, a partir del 25 de diciembre de 2025, fue escaneado dos veces cada 12 días por el radar de banda L del NISAR en órbitas norte-sur y sur-norte, produciendo una secuencia de 17 fotogramas en time-lapse. En ella se aprecia cómo la lava llena primero la caldera interna y luego se desborda por el cráter mayor extendiéndose hacia el este en forma de mancha, dejando además una segunda huella de flujo hacia el noroeste.