El hongo quitridio (Batrachochytrium dendrobatidis) es una infección mortal conocida por causar la extinción de especies de anfibios en todo el mundo. Este hongo ha provocado la desaparición de más especies que cualquier otra enfermedad infecciosa conocida. Sin embargo, algunas poblaciones de ranas de los Pirineos lograron sobrevivir a este brote que casi eliminó por completo a otras ranas en su entorno.
Investigadores de University College London (UCL), Zoological Society London (ZSL) e Imperial College London descubrieron cómo lograron sobrevivir estas ranas. La clave radica en que secretan péptidos antimicrobianos únicos mucho más temprano en su desarrollo que otras ranas. Esta secreción temprana impide que el hongo se establezca en la piel.
El hongo solo puede vivir sobre queratina, presente únicamente en la piel de ranas adultas, pero no en renacuajos ni en etapas larvales. En las poblaciones que sobrevivieron, se observó que su sistema inmunológico madura mucho antes, y que incluso en la etapa de renacuajo ya comienzan a secretar péptidos antimicrobianos desde su piel. Además, se encontró una asombrosa diversidad de péptidos en la piel de estas ranas: 1.145 de un total de 1.152 péptidos previamente desconocidos. Se cree que esta diversidad juega un papel crucial en su supervivencia.
Este descubrimiento puede ayudar a desarrollar nuevas estrategias para proteger a los anfibios del hongo quitridio. También ofrece aplicaciones potenciales para la medicina humana. Los investigadores señalan que estos nuevos péptidos podrían contribuir al desarrollo de nuevos fármacos para tratar infecciones humanas, en un momento en que la resistencia a los antimicrobianos está aumentando.
