El Senado de EE. UU. ha presentado una enmienda bipartidista, propuesta por las senadoras Catherine Cortez Masto y Katie Britt, con el objetivo de aumentar la preparación de la Fuerza Espacial para un posible conflicto con China. La enmienda obliga al Departamento de Defensa a ampliar la capacidad de juegos de guerra, modelado y simulación de la Fuerza Espacial, y a desarrollar programas de entrenamiento que incluyan las tácticas necesarias para las operaciones de control del espacio.
Estos entrenamientos se llevarán a cabo a través de la red existente de Infraestructura de Pruebas y Entrenamiento Operacional (OTTI), y utilizarán campos de entrenamiento en vivo, representaciones de enemigos y entornos distribuidos para reducir la dependencia de los satélites. Además, se requiere que, dentro de los 180 días siguientes a la entrada en vigor de la ley, se presente un informe clasificado al Congreso para evaluar las capacidades comerciales de China en el espacio y su potencial uso militar.
La enmienda tiene como objetivo ampliar los proyectos de infraestructura de entrenamiento y pruebas de la Fuerza Espacial que ya están en marcha, en lugar de crear una nueva institución; se busca aumentar la capacidad existente. Masto y Britt están tomando este paso en función de la información que recopilaron durante su visita a la Base Espacial de Pituffik en Groenlandia y la estación terrestre de SvalSat en Noruega en mayo.
