El empleado de Nvidia, Chang, fue arrestado en Taiwán por presuntamente falsificar documentos comerciales en relación con el escándalo de exportación. Esto significa que Nvidia está directamente involucrada en el escándalo por primera vez. Nvidia calificó el escándalo como 'inaceptable' y declaró que las GPU vendidas de esta manera no tendrán acceso a servicios, soporte o actualizaciones.

Para prevenir futuros escándalos de exportación, Nvidia creó una 'lista blanca' de empresas con las que realiza negocios. Además, en respuesta a una solicitud de la Casa Blanca, envió personal a los centros de datos de los clientes. Estas son medidas adicionales que Nvidia está tomando para garantizar el cumplimiento de las reglas de control de exportación.

El escándalo plantea el riesgo de que las ventas de GPU de Nvidia a China se vean limitadas y que sus acciones internacionales sean sometidas a mayor escrutinio. Esto adquiere mayor relevancia en el contexto de la creciente competencia en modelos de inteligencia artificial y la propuesta de la Casa Blanca para prohibir los modelos chinos.