Empleados de OpenAI, Anthropic, Meta y Google afirmaron que las herramientas de inteligencia artificial no facilitan su trabajo, sino que lo dificultan. En particular, algunos empleados de OpenAI y Anthropic señalaron que los grandes esfuerzos de desarrollo pueden durar semanas y requerir hasta 90 horas de trabajo por semana. Un ex empleado técnico de OpenAI mencionó que las horas semanales de trabajo en la empresa superaban las 70 y que ahora, en otra startup de IA, trabaja entre 50 y 60 horas por semana.

La velocidad de la carrera de IA muestra que las empresas están bajo presión para desarrollar modelos, crear más infraestructura de cómputo y agregar características de IA a los productos. Esta presión genera la necesidad de que ingenieros, investigadores y equipos de productos actúen rápidamente y resuelvan problemas emergentes. Sin embargo, los empleados indican que estos sistemas no reducen la cantidad de trabajo que se les exige, sino que incluso piden que hagan más.

Los empleados de Meta describen su asignación repentina a equipos de IA como un 'draft' y afirman que sus opciones en este proceso son limitadas. Un empleado que dejó Google mencionó que la reasignación de recursos para proyectos de IA causa problemas en otros equipos, lo que a menudo requiere trabajar durante la noche para resolverlos.