La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. aprobó que Reflect Orbital, una empresa con sede en California, lance un espejo espacial de 59x59 pies (18x18 metros) para probar si puede reflejar la luz solar hacia las granjas solares en la Tierra después del atardecer. Esta decisión ha generado preocupaciones entre astrónomos y grupos ambientalistas sobre el impacto de los planes de Reflect Orbital en los niveles globales de contaminación lumínica. A pesar de cientos de objeciones, la aprobación de la FCC sugiere que la agencia podría otorgar una licencia para una constelación de 50.000 espejos reflectantes de luz solar. Otras empresas como SpaceX, Blue Origin y Starcloud también están esperando decisiones de la FCC para proyectos que incluyen grandes centros de datos y satélites de internet en órbita. Si todos estos proyectos se llevan a cabo, la apariencia del cielo nocturno en todo el mundo podría volverse irreconocible.

Los expertos en derecho espacial internacional afirman que, si la FCC aprueba este tipo de proyectos, la comunidad internacional y otros países tendrán pocas opciones para detenerlos. El Tratado del Espacio Ultraterrestre de las Naciones Unidas, diseñado a finales de la década de 1960 para establecer un marco internacional para el uso y la exploración del espacio, no proporciona mecanismos efectivos para evitar estos desarrollos.