En 2026, casi todos los modelos Android caros utilizan el mismo procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 y pantallas de 120 Hz con alto brillo, por lo que el rendimiento bruto ya no es un factor diferenciador.

Los fabricantes buscan la diferencia en el hardware óptico: el iPhone 18 Pro ofrece un diafragma variable de seis láminas cortado con láser (f/1.48–f/4), el Xiaomi 17 Ultra destaca por un sensor de una pulgada y zoom periscópico de 200 MP, el Oppo Find X9 Ultra incorpora óptica Hasselblad y el Vivo X300 Ultra óptica Zeiss.

Estos componentes mecánicos se posicionan como elementos costosos que el segmento medio no puede replicar.