El estudiante de diseño industrial Kevin Müller, en Alemania, ha inventado un toldo denominado "Sense of Shade", fabricado con una tela de dos capas de origen vegetal y cortada con láser para imitar el patrón de las hojas de los árboles. A diferencia de los toldos tradicionales, este sistema permite el paso del viento y la lluvia mientras crea sombras móviles e irregulares que reducen la temperatura percibida; desde julio, una zona de 100 metros cuadrados en una plaza de Kiel está cubierta con este prototipo.