En el estado de Río de Janeiro, Brasil, la Reserva Ecológica de Guapiaçu (REGUA), gestionada desde la década de 1990 por Nicholas y Raquel Locke, revivió el bosque Mata Atlántica en 600 hectáreas degradadas por la codicia y la deforestación, plantando aproximadamente 840.000 árboles de 120 especies nativas. Esta restauración, que incluyó el cierre de canales de drenaje para recuperar zonas húmedas, permitió recrear el hábitat para más de 460 especies de aves y numerosos mamíferos, reptiles y anfibios.