En Brasil, se detectó la bacteria E. coli con resistencia múltiple a antibióticos en el 56 % de los cerdos salvajes criados con fines comerciales. Los investigadores señalaron que el 98,2 % de las muestras tomadas de 100 cerdos mostraron resistencia múltiple a antibióticos, y que estas bacterias son resistentes a antibióticos comunes como sulfonamida, tetraciclina y amoxicilina.

Aún no se conoce con certeza cómo los cerdos salvajes adquieren esta resistencia sin el uso de antibióticos. Sin embargo, se considera que los genes de resistencia presentes en el suelo y en fuentes de agua del entorno podrían desempeñar un papel. La alta movilidad de los cerdos y su interacción con el medio ambiente también contribuyen a la difusión de bacterias resistentes.

Los investigadores subrayan que el crecimiento de la población de cerdos salvajes podría desempeñar un papel importante en la propagación de bacterias portadoras de resistencia a antibióticos. Esta situación podría representar un riesgo potencial para la salud humana y evidencia la necesidad de estudios de vigilancia a mayor escala.