En el capítulo 1194 del manga de One Piece, Roronoa Zoro se enfrenta a Sommers de los Caballeros de Dios en la isla de Elbaf.
Gracias a la fruta Paramecia Iba Iba no Mi, Sommers puede controlar enredaderas espinosas y regenerar sus heridas al instante, por lo que los cortes de Zoro resultaban ineficaces.
Durante el combate, Zoro recuerda un consejo de su entrenamiento con Mihawk —«Esto es una extensión de ti»— y consigue controlar el Haki del Conquistador (Haoshoku Haki) a voluntad, envolviendo su cuerpo en llamas negras.
