El ayuntamiento de Puerto Real (Cádiz) activó hace aproximadamente año y medio un protocolo denominado 'Protocolo Haru' que posibilita a las mascotas despedirse de sus propietarios en el tanatorio y el cementerio.
La iniciativa, inspirada en la gata Haru, rescatada por la alcaldesa Virginia Mera, garantiza que los animales puedan ver el féretro y asimilar la separación en un entorno seguro, acompañados por un responsable y bajo supervisión del personal.
En mayo se celebraron las primeras ceremonias de despedida y el servicio se amplió también al Cementerio Comarcal de Chiclana.
