En la región de los Ghats Occidentales de India, pequeñas áreas boscosas conocidas como bosques sagrados, protegidas por la comunidad, son mucho más efectivas en la reproducción de especies de árboles autóctonos que las áreas circundantes de las aldeas. Los investigadores, al mapear 82 árboles de gran tamaño de 20 especies, descubrieron que los bosques sagrados albergan casi el doble de especies de árboles gigantes en comparación con las áreas de las aldeas. Por ejemplo, mientras que los árboles frutales como el mango y el jackfruit son dominantes en las aldeas, en los bosques sagrados son comunes las plantas medicinales como el baheda.

Los bosques sagrados actúan como 'trampas ecológicas' para grandes aves frugívoras. Estas aves contribuyen a la renovación de los bosques al dispersar grandes semillas. Por ejemplo, las plántulas del árbol de estricnina crecen en un 77% bajo los árboles de los bosques sagrados, pero solo en un 5% bajo los árboles de las aldeas.

Los bosques sagrados sirven como referencia de la diversidad biológica anterior a la intervención humana y crean puentes ecológicos entre paisajes fragmentados. Sin embargo, estos bosques también están cambiando, y algunos templos se están rellenando con hormigón. Esto elimina físicamente el hábitat de renovación de los bosques.