En las regiones remotas de Australia, los trenes de carretera ofrecen una solución ideal para el transporte de carga a larga distancia. Este sistema se crea al acoplar dos o más remolques a un tractor, alcanzando hasta 53.5 metros de longitud y un peso de hasta 135 toneladas. Estos convoyes son arrastrados por grandes tractores equipados con 500 a 700 caballos de fuerza y 1500 a 2000 libras-pie de torque.
Los trenes de carretera transportan diversos tipos de carga, como animales, minerales, carga general y combustible. Estos vehículos están sujetos a un límite de velocidad de 100 km/h y están equipados con señales especiales. En las regiones remotas de Australia, estos convoyes se consideran una de las soluciones más eficientes para el transporte a larga distancia.
Los trenes de carretera operan en rutas especiales, lejos de los centros urbanos. Por ejemplo, en Australia del Sur, los B-triples de 35 metros de longitud solo pueden acceder a ciertos centros industriales y de importación/exportación. Estos convoyes circulan por rutas restringidas para evitar problemas de tráfico en los centros urbanos.
