Los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, gracias a un programa de clasificación basado en inteligencia artificial, determinaron que el evento TDE 2025abcr ocurrió en una posición extragaláctica, a una distancia de aproximadamente 30.000 años luz, y realizaron observaciones ópticas con el telescopio SOAR.

Este tipo de colisiones entre estrellas y agujeros negros son muy raras en la galaxia, se producen aproximadamente cada 100.000 años, y resultan en la desintegración de la estrella y la formación de un disco de acreción que emite radiación y un chorro de alta energía. El agujero negro en este evento tiene una masa aproximadamente un millón de veces mayor que la del Sol.

Los eventos TDE, que generalmente se observan en los núcleos de las galaxias, sugieren con este descubrimiento que también se pueden detectar agujeros negros vagabundos fuera de los núcleos, lo que podría ser posible gracias a la contribución de telescopios de gran campo como el Observatorio Vera C. Rubin en el futuro. Sin embargo, aún se desconoce cómo el agujero negro llegó a esta posición.