El Gobierno español ha aprobado un proyecto de ley de vivienda que eleva al 100 % el límite de la deducción fiscal aplicable a los propietarios que rebajen el alquiler al menos un 5 % (quedan excluidos los grandes tenedores).
La bonificación total se concede cuando el nuevo contrato se firma tras vencerse uno anterior de cinco años o cuando la renta baja por debajo del índice de precios de referencia; en los demás supuestos se prevén reducciones del 95 %, 90 %, 85 % o 70 % según la zona y la edad del inquilino.
En el lado del inquilino, se introduce una deducción en el IRPF del 10 % de las rentas pagadas, con un tope de 11.630 euros, para quienes perciban ingresos anuales inferiores a 33.007 euros.