La investigación, llevada a cabo por agencias policiales federales de Brasil y Alemania, se desarrolló durante cuatro días en noviembre de 2023 y provocó una pérdida aproximada de 30 millones de euros. La Policía Federal de Brasil y la BKA de Alemania no revelaron el nombre de la entidad financiera alemana afectada, pero los medios brasileños la identificaron como Commerzbank.
Commerzbank es una gran institución financiera europea con ingresos anuales superiores a 11.1 mil millones de euros. El banco confirmó que sus clientes fueron víctimas de la actividad fraudulenta, aunque ninguno sufrió pérdidas financieras.
Los atacantes explotaron una vulnerabilidad de software en el sistema de pagos y procesamiento de transacciones de una entidad financiera, realizando retiros no autorizados de diversas cuentas bancarias en línea alemanas y canalizando los fondos robados hacia Brasil.
