La búsqueda de vida en el espacio suele centrarse en señales biológicas o en señales tecnológicas. Sin embargo, una nueva investigación destaca un campo llamado noosemiotik para encontrar rastros de inteligencia. Este campo tiene como objetivo identificar señales de inteligencia complejas que no sean tecnológicas.
Noosemiotik estudia las huellas que la inteligencia deja sobre la materia. Por ejemplo, el pan se presenta como una señal de la inteligencia humana. El pan no surge simplemente de una nube molecular; requiere tecnología, historia e inteligencia. Es un ejemplo que muestra cómo la inteligencia ha cambiado a lo largo del tiempo.
Sin embargo, la detección a distancia de estas señales sigue siendo una incógnita. Noosemiotik podría crear un puente entre señales biológicas y tecnológicas. Esto podría ser una pista de que hay más inteligencia en el universo.
