Científicos chinos proponen una estrategia de defensa nuclear de dos pasos para desviar amenazas de asteroides cercanos a la Tierra. En primer lugar, un penetrador de metal pesado impacta el asteroide, creando un cráter de hasta 30 metros de profundidad. Luego, una segunda nave espacial coloca un explosivo nuclear de 3 megatoneladas dentro del cráter y lo detonar. Este método permite una transferencia de energía más efectiva para alterar la órbita del asteroide o destruirlo por completo.
Esta estrategia podría ser 110 veces más efectiva que la misión DART de la NASA. Puede cambiar la velocidad de un asteroide de 1 kilómetro de ancho en 30 centímetros por segundo o destruir completamente un asteroide de 100 metros de ancho. Sin embargo, su implementación requiere cohetes capaces de transportar cargas pesadas y sistemas de puntería precisos.
Actualmente, miles de objetos cercanos a la Tierra aún no están mapeados. Esta estrategia podría ser una solución en casos donde no podamos detectar amenazas con anticipación. Sin embargo, asteroides de tipo rubble-pile podrían absorber la energía de la explosión o fragmentarse, dirigiendo peligrosos fragmentos radiactivos hacia la Tierra.
