Las costas sur de Maine se formaron con arena y grava transportadas por el río Saco desde las montañas White. Las olas y las mareas han transformado estos sedimentos suaves con el tiempo en playas curvadas y extensos humedales salinos. Estas áreas ofrecen condiciones ideales para destinos turísticos como Saco y Kennebunkport.
Al este de Portland, predominan rocas metamórficas alteradas por alta presión y temperatura. Durante la era glacial, los valles formados por estas rocas se ampliaron; cuando los glaciares se derritieron, el aumento del nivel del mar los sumergió. Este proceso generó costas complejas y recortadas, como la bahía de Casco, junto con largas y estrechas islas.
Estas diferencias geológicas también han moldeado las actividades económicas. La pesca de camarones y la cría de ostras se concentran en bahías rocosas tranquilas, frías y protegidas. Los datos de Landsat de la NASA ayudan a identificar los lugares más adecuados para las granjas de ostras, analizando factores como la temperatura y la calidad del agua.
