Everytime, de Sandra Wollner, es una película que ofrece una profunda reflexión sobre cómo se experimenta la muerte en el ámbito digital, resultando emotiva y estéticamente impactante. Sus primeros 70 minutos relatan de manera realista los conflictos emocionales y la vida cotidiana de los personajes. Sin embargo, el acto final introduce una transformación surrealista y matemática del universo que choca con la lógica del cosmos.
El tema de la película se centra en cómo la muerte y los hábitos de memoria han cambiado en la era digital, combinando tecnología y temas de la memoria.
Las interpretaciones de Brigit Minichmayr y Lotte Shirin Keiling son elementos importantes que aumentan la carga emocional de la película.