Esta vulnerabilidad en la extensión IKE de Windows afecta a todas las versiones compatibles de Windows 10, Windows 11 y Windows Server. Los atacantes pueden ejecutar código sin autorización, enviando paquetes maliciosos.

Microsoft recomienda a los equipos de seguridad que instalen de inmediato la actualización de seguridad CVE-2026-33824.

Además, se sugiere que en los sistemas que no utilizan IKE, se bloquee el tráfico entrante a través de los puertos UDP 500 y 4500, o que, si se utiliza IKE, solo se permita el tráfico de direcciones de pares conocidos.