Las críticas mixtas y la débil respuesta comercial de Dragon Age: The Veilguard en 2024, seguidas de los despidos de EA en BioWare, han generado preocupación sobre el futuro de la serie. El exproductor de Dragon Age, Mark Darrah, cree que la serie ya no podrá sobrevivir y además afirma que una remasterización tipo 'Edición de Campeones', similar a la Legendary Edition de Mass Effect, ya no es posible. Darrah explicó que el hecho de que los juegos de Dragon Age hayan sido construidos sobre diferentes motores y la falta de personal en BioWare que entienda el motor Aurora dificultan la realización de este proyecto.

Dragon Age: Origins utilizó el motor Eclipse de BioWare, Dragon Age 2 el motor Lycium y Dragon Age: Inquisition la tecnología Frostbite de DICE. Darrah dijo: 'No queda nadie en BioWare que entienda el motor Aurora. Hay empresas que pueden ayudar con juegos que usan Unreal Engine, como Mass Effect, pero no hay apoyo para Dragon Age'. Además, mencionó que a EA no le gusta crear nuevos equipos y que este tipo de proyecto tendría que realizarse bajo el paraguas de BioWare, lo que significaría retirar personal de otros proyectos.

Darrah cree que un remake de Dragon Age: Origins podría venderse bien, ya que el juego se ve un poco anticuado en la actualidad.