En el sureste de Madagascar, mientras los bosques se regeneran naturalmente tras ser talados para la agricultura, se ha detectado que ratas negras invasivas están impidiendo el retorno de pequeños mamíferos locales. Los investigadores encontraron que en el Parque Nacional Ranomafana y sus alrededores, donde la regeneración forestal lleva más de 50 años, las ratas negras son el pequeño mamífero más común y están reduciendo el número de especies locales. Esto demuestra que la regeneración forestal no solo depende del retorno de la vegetación, sino también del control de especies invasivas.

Los pequeños mamíferos locales, especialmente los lémures ratones marrones, son raros en los bosques en regeneración. A medida que aumenta el número de ratas negras, se ha observado que los lémures ratones marrones pierden peso y la competencia por los recursos alimentarios se intensifica. Los investigadores señalaron que el número de ratas negras no debería superar las 3,3 por cada 100 noches de trampa. Este dato puede servir como objetivo para permitir que las especies locales coexistan con estas especies invasivas.

Para que los ecosistemas locales se recuperen por completo en los bosques en regeneración, es necesario controlar a las ratas invasivas y proteger los bosques antiguos. Los investigadores sugieren que el uso de trampas en áreas habitadas podría ayudar a controlar la expansión de las ratas negras.