La FCC está preparando una propuesta para prohibir la importación de nuevos modelos de transceptores ópticos fabricados en China, ampliando el alcance de la Ley de Redes Seguras. Esta medida apunta a tecnologías de conexión óptica críticas para la inteligencia artificial. Una de las principales razones detrás de esta propuesta es que China tendrá el 56% de la producción mundial de módulos ópticos en 2026.
Los transceptores ópticos superan las limitaciones de los cables de cobre mediante conexiones ópticas, aumentando el ancho de banda, reduciendo la latencia y disminuyendo el consumo de energía. Esta tecnología es vital para mejorar el rendimiento y la eficiencia de los centros de datos de inteligencia artificial. Sin embargo, el control de China sobre el 70% del fosfuro de indio podría crear un gran vacío en la cadena de suministro global de conexiones ópticas si se implementa esta prohibición.
La propuesta de la FCC podría acelerar los esfuerzos de Estados Unidos para ser autosuficiente en la producción de transceptores ópticos. Sin embargo, es dudoso que la capacidad de producción actual de Estados Unidos pueda satisfacer esta demanda. Además, China podría reaccionar a esta prohibición, lo que podría generar más tensiones en el mercado tecnológico global.
