Fernando Alonso atribuyó el fracaso de Aston Martin en el Gran Premio de Singapur al motor Honda, señalando retraso del turbo y problemas de manejabilidad. Alonso gritó por la radio de motorsport "este motor es ridículo" y expresó su enfado mientras Isack Hadjar intentaba adelantar al Red Bull de Cadillac para tomar la posición.
El piloto indicó que los problemas de Honda, que no se habían visto en los GP de Sepang y Bakú, fueron "muy concretos" en Singapur y que esta situación aumentó la prueba de resistencia en la Fórmula 1. Honda intentó solucionar los problemas con un cambio de motor antes de la carrera, pero no se logró una mejora de rendimiento.
Alonso defendió que la ventaja de 200-300 metros de Red Bull sobre Sergio Pérez provenía de la velocidad en recta.