El fiscal de Florida James Uthmeier, el 31 de julio, envió una carta a escuelas católicas en la que amenazaba con recortar las becas y vales estatales bajo la condición de que otorgaran exenciones religiosas a las vacunas.

Uthmeier afirmó que, según la fe católica, las vacunas “derivadas del aborto” son moralmente inaceptables, y sostuvo que la exención religiosa no constituye una “justificación religiosa legítima”; además subrayó que las escuelas solo deben aceptar exenciones médicas.

Los obispos católicos de Florida respondieron a la carta indicando que la interpretación de la enseñanza religiosa y la determinación de las políticas de vacunación deben ser competencia de la iglesia, no del Estado; también enfatizaron que no están obligados a explicar su posición al gobierno.