Flappy Bird se lanzó en mayo de 2013 y se convirtió en un fenómeno global gracias a su mecánica táctil sencilla.

A pesar de que su creador, Dong Nguyen, ganaba unos 50.000 dólares al día con la publicidad, retiró el juego de la App Store y Google Play en febrero de 2014; en una entrevista con Forbes, explicó: 'Flappy Bird estaba diseñado para relajarse unos minutos, pero se convirtió en un problema de adicción'.

Nguyen indicó que los jugadores reportaban adicciones comparables a las de drogas, recibía acoso por la dificultad del juego y que su salud mental se vio afectada.