Una investigación liderada por Yousuke Kaifu de la Universidad de Tokio revela que los humanos fósiles también tenían bebés vulnerables como los humanos modernos, lo que influyó en los comportamientos sociales hace cientos de miles de años. Los investigadores compararon las medidas craneales de bebés modernos, esqueletos históricos de Japón, fósiles de Homo erectus y Homo floresiensis, y grandes simios, determinando que la vulnerabilidad de los bebés humanos después del nacimiento data de al menos un millón de años.
Los investigadores sugieren que la vulnerabilidad de los bebés humanos después del nacimiento puede explicarse por la teoría del dilema obstétrico, que considera un trade-off entre la marcha erguida y los niños de gran cerebro que afecta la forma del canal de nacimiento. Las deformaciones en las formas de cráneo de los humanos fósiles muestran la vulnerabilidad de los bebés después del nacimiento y su impacto en los comportamientos sociales.
Los investigadores también sugieren que, a pesar del pequeño tamaño del cerebro de Homo floresiensis, siguieron el mismo proceso difícil después del nacimiento que los humanos modernos, lo que indica que la responsabilidad de cuidado y apoyo de las madres a sus bebés ha sido una parte integral de la historia humana.
