Un fósil de perro de 30 millones de años encontrado en Oregón revela la existencia de una especie capaz de trepar árboles, a diferencia de los perros modernos, gracias a sus patas y muñecas. El fósil, estudiado por la paleontóloga de la Universidad de Michigan Anne Kort, fue identificado como uno de los ejemplos más completos de la especie Mesocyon coryphaeus. El crecimiento óseo llamado osteocondroma en las muñecas del fósil se considera evidencia de un vínculo genético con otros perros tempranos.

El fósil fue registrado inicialmente como un oredonto cuando se encontró en los años 80 en Oregón. Sin embargo, estudios realizados en 2012 determinaron que pertenecía a un perro. Mesocyon coryphaeus evolucionó a partir de Hesperocyon, un cánido que vivió en América del Norte hace 40 millones de años, y desarrolló la capacidad de trepar árboles. La estructura de las patas y muñecas del fósil indica que, a diferencia de los perros modernos, esta especie podía trepar y aferrarse a los árboles.

La investigación de Kort muestra que la extinción de esta especie llevó a la pérdida de la diversidad ecológica de los perros. Mesocyon coryphaeus no era un antepasado de los perros modernos, sino una especie con un rol ecológico diferente. Su extinción causó la pérdida de la diversidad ecológica de los perros.