La etapa superior del cohete Falcon 9 de SpaceX impactó en la superficie de la Luna el 5 de agosto de 2026, creando un cráter de varios metros de diámetro. Este impacto muestra que cualquier desecho natural o artificial puede llegar a la superficie debido a la falta de atmósfera en la Luna. Antes del evento, esta pieza del cohete había sido utilizada en una misión que transportaba vehículos de aterrizaje robóticos a la Luna, enviados por las empresas Firefly Aerospace e ispace.

La etapa superior del cohete fue abandonada en una órbita elíptica alta después de enviar los vehículos de aterrizaje a la Luna. SpaceX indicó que en la mayoría de las misiones, la segunda etapa del cohete se controla para que se queme de manera segura en la atmósfera. Sin embargo, en las misiones a la Luna, esta maniobra no siempre es posible. Durante el impacto, la pieza del cohete pesaba aproximadamente 4 toneladas y se movía a una velocidad de 2.43 km/s.

Este evento ayuda a comprender mejor la superficie de la Luna y la historia de los impactos. Sin embargo, también resalta los riesgos potenciales para futuras bases lunares y misiones humanas. El creciente problema de la basura espacial se vuelve cada vez más importante a medida que se planifica más infraestructura tanto en la órbita baja terrestre como alrededor de la Luna.