El presidente de Gabón, Brice Oligui Nguema, firmó en mayo de 2024 el decreto n.º 0239, que declara la soberanía sobre la planta iboga, sus derivados y el conocimiento tradicional relacionado, y condiciona su uso comercial a una autorización y a un acuerdo de reparto de beneficios.

El reglamento se diseñó de forma muy amplia para abarcar también la ibogaína y sus análogos producidos a partir de fuentes sintéticas o alternativas; sin embargo, aún no se ha resuelto cómo Gabón hará valer estas exigencias en el extranjero.

En septiembre de 2024, el Consejo de Ministros aprobó un proyecto de decisión que prohíbe la exportación de iboga y de todos sus derivados en cualquier forma hasta que se prepare un nuevo marco nacional; con esta medida se congeló también el comercio legal de base comunitaria que antes se fomentaba.