A medida que aumentan los costos de almacenamiento de juegos, algunos títulos han comenzado a superar los 100 GB. Game Compressor aborda este problema utilizando la función integrada de compresión LZX de Windows. Por ejemplo, un juego como ARK: Survival Evolved puede reducirse de 169 GB a 91 GB. Este tipo de ahorro genera una gran diferencia, especialmente en dispositivos portátiles.
La aplicación muestra previamente el porcentaje de ahorro antes de la compresión, permitiendo a los usuarios ver el impacto antes de iniciar el proceso. Las operaciones de compresión se colocan en una cola y pueden ser pausadas o canceladas. Además, tras las actualizaciones del juego, la compresión se aplica automáticamente nuevamente, manteniendo el ahorro.
La única limitación es que no se recomienda para juegos que utilizan la tecnología DirectStorage, ya que estos son sensibles a la carga de la CPU. Sin embargo, este tipo de juegos aún es escaso. La versión de pago ofrece más funciones y una interfaz más amigable en comparación con las alternativas gratuitas.
