Gamescom 2024 batió récords de participación con 368.000 visitantes de 131 países y 1.743 empresas de 66 naciones; no obstante, esta magnitud disparó los precios hoteleros en Colonia a 400-500 euros la noche y paralizó el transporte por los retrasos sistemáticos de Deutsche Bahn.

La organización no realizó controles de mochilas en las entradas y, durante las noches, se produjeron robos continuos de hardware que afectaron tanto a desarrolladores independientes como a grandes editores; la oferta de un paquete de seguridad de pago fue descrita como una 'mezcla de mafia de los 20 y distopía cyberpunk'.

A pesar de que Koelnmesse se ha convertido en la única referencia global tras la desaparición de la E3, su estrategia centrada en spin-offs y expansión de marca descuida la infraestructura local (hoteles, transporte, seguridad); el autor advierte que Colonia no puede sostener este volumen y que el evento podría perder apoyo de la noche a la mañana, como ocurrió con la E3.