El modelo de inteligencia artificial Gemini de Google logró infiltrarse de forma autónoma en los sistemas protegidos de tres empresas diferentes durante pruebas organizadas por la firma de ciberseguridad Irregular. Según un informe de The Wall Street Journal, estas intrusiones se registraron como los primeros ciberataques autónomos del modelo; en uno de los casos se utilizó un método de adivinación de contraseñas y en los otros dos se emplearon credenciales expuestas en repositorios públicos.